La ONU pide “acciones sin precedentes” para poder frenar el cambio climático.

Destacados científicos internacionales alertaron hoy sobre las graves consecuencias del cambio climático que ya se están produciendo en el mundo y señalaron que es posible limitar el aumento de la temperatura a 1,5 grados centígrados pero sólo “con cambios rápidos, de amplio alcance y sin precedentes“.

El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) publicó este lunes un informe especial sobre las consecuencias que tendría no cumplir con la meta de un aumento máximo de 1,5 grados, cuando quedan dos meses para la próxima Conferencia sobre el Clima de la ONU.

“Limitar el calentamiento global a 1,5 grados Celsius exigirá cambios rápidos, de amplio alcance y sin precedentes en todos los aspectos de la sociedad”, indicó el IPCC al término de una conferencia de varios días en la ciudad surcoreana de Incheon.

Los cambios deben producirse en los sectores energético, industrial, de vivienda, transporte, en las ciudades y en el campo. Los observadores calificaron el informe como una alerta dirigida a los gobernantes sobre la necesidad de actuar.

“Una de las principales observaciones del informe es que ya se ven los efectos de un aumento de un grado en la temperatura, por ejemplo en la meteorología extrema, el aumento del nivel del mar y el deshielo en el Ártico”, afirmó el copresidente de un grupo de trabajo del IPCC, Panmao Zhai.

También estimaron las consecuencias de un aumento de hasta dos grados centígrados por encima de los niveles preindustriales, el peor escenario que se plantearon los países que firmaron en 2015 el Acuerdo de París sobre cambio climático.

El nivel global del mar subirá a finales de este siglo diez centímetros más si hay un aumento de dos grados de la temperatura en vez de 1,5 grados. Limitarlo pues a un grado y medio “significaría que diez millones de personas menos se verían expuestas a los riesgos de la salinización de los suelos de cultivo o las inundaciones por tormentas en las zonas costeras”, señala Wolfgang Cramer, coautor del informe. “El delta del Nilo y de otros ríos ya sufren pérdida de terreno cultivable por la entrada de agua de mar”.

Quedarse en 1,5 grados implicará que los arrecifes de coral se reduzcan entre un 70 y un 90 por ciento, frente a su total desaparición con dos grados. O que haya un verano sin hielo en el océano Ártico una vez cada 100 años frente a “al menos uno cada década” con dos grados. Con un aumento de dos grados se capturarán muchos menos peces en el mar.

“Cada pequeño aumento de la temperatura influye”, afirma en el comunicado Hans-Otto Poertner, del IPCC, que alerta de “cambios duraderos o irreversibles” en caso de que se llegue al aumento de dos grados.

Si no se producen más esfuerzos, el mundo se encamina a un aumento de las temperaturas de tres o cuatro grados respecto a los valores preindustriales, subraya el texto.

“El informe especial envía una clara señal al sector político: hay que actuar ahora, ya casi es tarde”, comentó Niklas Höhne, de la Universidad de Wageningen en Holanda. “Muchos políticos no tienen claro a lo que se comprometieron al firmar en 2015 en París la meta de limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 grados”.

El análisis también destaca que las emisiones de dióxido de carbono producidas por el ser humano deben reducirse en un 45 por ciento desde los niveles de 2010 hasta 2030 para poder limitar el aumento de la temperatura. Y es necesario que los niveles de CO2 alcancen un “nivel neto cero” hasta 2050.

Los próximos años son probablemente los más importantes de nuestra historia“, asegura Debra Roberts, del IPCC.

Estados Unidos, uno de los países que más CO2 emiten, se retiró del Acuerdo de París en 2017, poniendo en duda su eficacia. Debido también a ello, las organizaciones ecologistas presionan a la Unión Europea (UE) para ser más ambiciosa en sus objetivos.

“Este informe es el equivalente científico a una patada en el trasero. Expone claramente lo inadecuada que es la acción de Europa frente al cambio climático”, dijo Tara Connelly, de Greenpeace.

“Todos los ojos están sobre los ministros de Medio Ambiente de la UE, que deben actuar ante las advertencias del IPCC y comprometerse a subir significativamente el objetivo de la UE para 2030 más allá del 45 por ciento [de reducción de CO2]”, añadió por su parte Wendel Trio, de Climate Action Network (CAN).

“La ciencia nos da un doble mensaje de emergencia y esperanza”, dijo Trio. “Ha dejado claro como el cristal que un calentamiento superior a 1,5 grados derivará en fenómenos climáticos extremos incluso más salvajes. Y que este aumento nos expondrá a una mayor sequía, escasez de alimentos y devastación económica.” Para su informe especial, el IPCC analizó más de 6.000 estudios. El resumen ejecutivo se coordinó la semana pasada con representantes de 195 países para darle peso político. Los datos servirán de base para la conferencia mundial sobre clima de diciembre en Katowice, Polonia.

FUENTE- clarin.com

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