El miércoles 10 de octubre, el sacerdote Raúl Hasbún, deberá declarar en calidad de imputado por encubrimiento en el caso de delitos de abusos sexuales

La citación ya está cursada. El próximo miércoles 10 de octubre, el sacerdote Raúl Hasbún Zaror deberá presentarse en calidad de imputado por encubrimiento en el caso de delitos de abusos sexuales que se sigue respecto del sacerdote Jorge Laplagne.

El fiscal regional de O’Higgins, Emiliano Arias Madariaga, debe tomar testimonio a Hasbún Zaror quien actuó como procurador de justicia en una denuncia que el 19 de marzo de 2010 tomó el entonces canciller del arzobispado de Santiago, Hans Kast Rist y que fue derivada y cerrada por el religioso. En este caso, como reveló ayer La Tercera PM, es también investigado el cardenal Ricardo Ezzati Andrello, toda vez que existen documentos que comprueban que pese a las advertencias de Kast Rist sobre Laplagne en marzo del año 2011, el cardenal hizo caso omiso de la sugerencia de tomar una medida cautelar respecto del religioso e iniciar formalmente una investigación previa. De hecho, la indagatoria del cura Hasbún fue de carácter desformalizada y Laplagne, hasta junio de este año cumplía funciones en las parroquias San Crescente de Providencia y Nuestra Señora de Luján de Ñuñoa y además prestaba servicios en el Instituto Alonso de Ercilla de los Hermanos Maristas.

Como es sabido, Hasbún Zaror figura mencionado en la querella que presentó la Fundación para la Confianza, en representación de Javier Molina Huerta contra todos quienes resulten responsables “como autores, cómplices o encubridores” de los abusos que asegura haber sufrido por parte de Laplagne. En el texto judicial, junto a Hasbún Zaror y Ezzati Andrello se menciona a Óscar Muñoz Toledo, ex Canciller del Arzobispado que hoy está formalizado por abusos sexuales y estupro, y que colaboró con Hasbún en las gestiones para aclarar los hechos.

La correspondencia secreta entre los religiosos, revelada por este medio, da cuenta de que Hasbún Zaror dio por concluida en 2015 su indagatoria preliminar, avalado por el cardenal Ezzati, tomando en consideración sólo la versión de un sacerdote y sicólogo de Chillán que atribuyó la acusación a una posible mitomanía relacionada con la publicidad que tenía en ese entonces el caso Karadima y descartó los testimonios recogidos por Kast Rist que avalaban una conducta impropia sostenida en el tiempo por parte de Laplagne.

Consultado sobre este tema, Hasbún Zaror sostuvo que “creo estar en posición de conversar sobre el asunto de la próxima semana”.

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El próximo es Hasbún: El 10 de octubre debe declarar ante el fiscal Arias

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