Más allá del condón: Nuevas estrategias en prevención en VIH/SIDA

*Carlos Faras: Cientista Político con especialización en Relaciones Internacionales, Diplomado en Derechos Humanos y Políticas Públicas. Miembro Mesa Técnica VIH/SIDA Frente Amplio.


Durante los últimos años Chile se ha destacado negativamente a nivel internacional por el aumento extraordinario de nuevas transmisiones de VIH. Con alrededor de 6000 nuevos casos al año y 18 millones de habitantes, Chile tiene peores índices que Australia, que con 25 millones de habitantes registra solo 1000 casos al año.

 

Peor si medimos las muertes por SIDA, Chile tiene alrededor de 500 defunciones anuales asociadas a la etapa SIDA de la enfermedad y Australia en la práctica las estadísticas ya ni registran estas muertes al ser prácticamente inexistentes[1]. Casi 100 millones de dólares al año se gastan en Chile en tratamientos y exámenes y solo poco más de 650.000 mil en prevención. Lo que representa solo el 0.65% en relación al gasto total. Esta diferencia en el gasto y por tantos recursos humanos invertidos, es consecuencia de haber establecido un AUGE solo centrado en las personas ya enfermas y no en educar, promover ni prevenir en la Salud Pública[2].

Al respecto hay algunas estrategias internacionales que han demostrado ser altamente efectivas en el control de esta epidemia. No es necesario inventar la rueda, ya hay mucha literatura y experiencia comparada que nos dice que debemos hacer en salud sexual.

Políticas de Reducción de Daños: En corto y mediano plazo no solo debemos empoderar fuertemente a la sociedad civil organizada en la toma de muestras con test rápidos de detección del VIH/SIDA. Activistas ya han criticado diciendo que detectar no es prevenir. Los enfoques de reducción de daños tienen décadas de experiencia en materia de drogas y solo han sido vinculadas secundariamente en salud sexual. Estas básicamente se refieren a cambiar la lógica del prohibicionismo en determinadas acciones de riesgo y entregar herramientas cognitivas, biomédicas y comportamentales para que las personas reduzcan los riesgos asociados a dichas conductas. En materia de drogas esto quiere decir, que en vez de prohibir que las personas consuman estupefacientes recreacionales (el objetivo conservador de la política pública actual), entregamos la misma droga (por ejemplo en los centros de salud en el caso de la heroína en Suiza) para mantener a dicho consumidor bajo controles médicos y psicológicos. O bien entregamos consejos a través de información pertinente para minimizar los riesgos de dicho consumo (verificar la calidad de la droga, que el proveedor sea conocido, no mezclar drogas, etc).

En salud sexual la política de reducción de daños se basa en entregar estas herramientas cognitivas, StopSida es una ong española con larga experiencia al respecto. Por ejemplo, evitar el contacto con el semen reduce el riesgo de infección de VIH y otras ITS; el uso de lubricante reduce las posibilidades de lesiones; o cuando no hay uso de preservativos penetrar está asociado a menos riesgo que ser penetrado. Todos esos datos corroborados en la experiencia científica parecen hoy leyendas urbanas en nuestra sociedad, pero que en países como España y Australia han sido altamente efectivas en el mejoramiento de indicadores en salud sexual.

  • PrEP, la pastilla milagrosa: El año 2012 la Food and Drug Administration de los Estados Unidos aprobó el PrEP como tratamiento profiláctico pre-exposición, el 2014 el Centro de Control de Enfermedades de dicho país estableció las primeras guías clínicas y el 2015 la Organización Mundial de la Salud, comenzó a recomendar el uso de este medicamento en población de riesgo. El PrEP es una droga farmacéutica que se encuentra dentro de la canasta de medicamentos antiretrovirales que se usan en el tratamiento del VIH/SIDA. Su nombre comercial es TRUVADA y el uso diario de este medicamento ha demostrado ser altamente efectivo en prevenir las transmisiones de VIH (sobre el 90%). En Chile este fármaco es de difícil acceso, tanto en médicos que receten como en costos asociados (sobre los 400.000 pesos). En Australia existen diversas fuentes de acceso, se puede comprar online y tiene un costo promedio de 20.000 pesos el tratamiento mensual, además desde el 2018 ya se encuentra en la canasta pública de medicamentos y por tanto su acceso es gratuito. El MINSAL ha dicho que implementará paulatinamente el PrEP, es fundamental que dentro de la estrategia combinada de prevención la sociedad civil organizada (que ha sido muy conservadora al respecto), presione más fuertemente al Estado y que las autoridades aceleren la entrega de este fármaco, este es otro retardo excesivo de la política pública en Chile en la materia.
  • Indetectable=Intransmisible: Durante 8 años el estudio PARTNER siguió a cientos de parejas sero discordantes (donde uno es VIH + y el otro es VIH-), en 14 países. Este estudio que es el más importante por su extensión geográfica y poblacional, encontró 0 casos de transmisión del virus cuando la persona viviendo con VIH tiene su carga viral indetectable. La carga viral es uno de principales exámenes de laboratorio para el seguimiento en pacientes con VIH y detecta la cantidad de copias de virus por milímetro de sangre. Cuando la replicación del virus alcanza niveles mínimos gracias a los tratamientos antiretrovíricos, el estudio PARTNER demostró que no existe transmisión del VIH. Esta es la razón fundamental de por qué es absolutamente fundamental alcanzar las metas 90/90/90, 90% de las personas que viven con VIH conozcan su condición, el 90% se encuentre bajo tratamiento y el 90% tenga carga viral indetectable. Es fundamental desde la salud pública en el control de la epidemia y desde el punto de vista de los pacientes, al disminuir la carga social y el estigma asociado al “contagio” por parte de las personas que viven con VIH (PVVIH) y también para aquellos que no viven con el virus, ya que es mucho más seguro tener relaciones sexuales sin preservativo cuando sabes que aquel o aquella tiene una carga viral indetectable a tener relaciones sin preservativo cuando no tienes ningún tipo de información respecto a la salud sexual del otro.

Los elementos mencionados son la verdadera clave de una estrategia combinada eficaz en la reducción significativa de los índices de VIH en Chile. La total ausencia de estas medidas en la política pública y la insistencia en el uso del condón, cuando todos los datos nos demuestran que las personas ya no lo usan, es sintomático del extremo conservadurismo cultural que ha caracterizado a Chile desde siempre y que es transversal en todos los grupos sociales, desde las autoridades públicas, pasando por la sociedad civil organizada y la población en su conjunto. Con esto no se pretende sostener que la promoción del condón deba abandonarse (falta mucho aún en su acceso y conocimiento), sino que una estrategia combinada significa adaptarse a las especificidades propias de la epidemia y por tanto atreverse a ser innovadora. No más amarillismos ni naftalina en prevención en el VIH/SIDA.


[1] https://www.abc.net.au/news/2016-07-10/the-ends-of-aids-as-a-public-health-issue-in-australia/7580852

[1] https://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/2017/08/11/vih-sida-el-fracaso-del-auge/


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