Una Adolescente Lesbiana de 14 años sufre una Violación Correctiva por su Padrastro y luego fue Torturada a Correazos por su Padre Biológico en Chile

Por Claudia Amigo.


Ayer ADN Radio, informó que una niña lesbiana de 14 años sufrió una violación correctiva por su padrastro y luego de irse a vivir con su padre biológico, éste en vez de contenerla, buscarle apoyo sicológico y protegerla, la torturó a correazos, la encerró contra su voluntad y le advirtió que ella, a sus 14 años, su propia hija, merecía ser violada por ser lesbiana.

Grupos de activistas LGBTQI en África denominaron este tipo de ensañamientos como “violaciones correctivas” luego de que se supiera que lo que lleva a estos hombres, hijos sanos del patriarcado, a violar a las lesbianas es gatillado por verse sin poder ante las mujeres lesbianas, darse cuenta que no obedecen a los cánones socialmente impuestos de ser mujeres heterosexuales sumisas y destinadas a servirles a ellos, entonces estos cobardes buscan “corregir” esta disidencia sexual y de género a través del sometimiento de las mujeres a vejaciones, abusos, violencia, tortura y violación para obligarlas a ser heterosexuales. Mientras que en familias también existe esta violación correctiva que se justifica con la noción de “curar” a las lesbianas y volverlas heterosexuales.

Lo que a los criminales no les interesa reflexionar es que no existe cura alguna para la lesbiandad, sino que ellos mismos deberían estar buscando algún tratamiento psicológico para lograr respetar a sus hijas, sus hermanas, sus primas, sobrinas o vecinas que son lesbianas y que no van a cambiar porque ellos las violan y torturan.

Esta realidad desgarradora y barbárica no sólo existe en lugares remotos y lejanos como Sud África, sino que en América Latina y en nuestro país también. En África, según el diario El Telegraph, a pesar de la transición a la democracia, los crímenes de odio no cesaron, al contrario, la lucha por los derechos humanos gatilló más odio dentro del fanatismo religioso, resultando en violaciones en contra de lesbianas que activistas de derechos humanos definieron como violaciones correctivas, ya que en la conciencia de estos grupos religiosos, la manera de corregir la orientación sexual de niñas, adolescentes y mujeres lesbianas es a través de la violación.

En un país fuertemente dominado por hombres e influenciado por grupos religiosos, se comenzó a conocer esta brutal violencia con el hallazgo de los cuerpos de dos mujeres lesbianas un domingo en 2007. Sus nombres eran Sizakele Sigasa y Salome Masooa. Un grupo de fanáticos religiosos las violaron, las torturaron, las ataron juntas con sus calzones y les dispararon. Un crimen de odio que desató lo que el Telegraph describe como una tendencia creciente en ese tiempo. El fanatismo, la obsesión anti-lésbica que sólo lo gatilla la parte más inhumana y cruel de las teologías extremistas de los credos que siembran el odio más criminal, capaz de despojar la voluntad, la paz, la vida de estas mujeres. Sizakele y Salome ambas fueron amigas de una joven lesbiana de 28 años, que se llama Sake que vive en Soweto, Johannesburgo. Ella denunció que fanáticos religiosos ya le advirtieron que la iban a violar y luego de haberla violado se convertiría en una mujer, en una mujer heterosexual.

Fuente: 

‘Corrective rape’: Lesbians at the mercy of powerless men

The atmosphere at Komvlei Cemetery on the East Rand was different on Saturday afternoon. The usually quiet place was filled with chants, shouts of slogans and the thunderous stomping of angry mourners. This, coupled with the wild rising of dust that engulfed the crowd, marked the end of the life of yet another lesbian woman.

Revise acá testimonios de lesbianas que se atrevieron a visibilizar esta violencia.

Revise acá un testimonio de Oyama, sobreviviente de este tipo de violación a los 15 años. Este registro es del canal de YouTube de las Naciones Unidas:

La violación correctiva no es tan sólo una realidad lejana o ajena que sucede a la distancia, sino que ocurre en países como Ecuador con sus más de 200 clínicas para curar y deshomosexualizar a menores de edad:

Violación ‘correctiva’, insultos y humillaciones: así es el día a día en una clínica de ‘deshomosexualización’

La ecuatoriana Paola Paredes investiga las clínicas de conversión y las retrata en su colección de imágenes ‘Hasta que cambies’ ÁLBUM: 21 técnicas para ‘deshomosexualizar’ en 21 fotos Disfrazadas de instituciones para tratar el alcoholismo y otras adicciones, cientos de homosexuales y transexuales son ingresados por sus familias en estos centros que prometen curar la homosexualidad de manera clandestina.

 

En México, donde Mercedes Fernández, activista LGBTQI denuncia que por cada 5 violaciones “correctivas” que se conocen en el estado, existen otras 10 que no se conocen, de hombres y de mujeres.

Fuente:

“Violación correctiva”, crimen de odio vs homosexuales | Newsweek México

Chihuahua.- En noviembre del 2015, una joven de 23 años fue encontrada en los baños de la Ciudad Deportiva de la ciudad de Chihuahua, atada y con señales de violencia extrema. La víctima fue violentada sexualmente de manera multitudinaria e incluso dada por muerta, debido a la gravedad de las lesiones.

En Perú, existen casos y expertos declaran que es una práctica que se da en familias que buscan a corregir y hacer bien mujercitas a sus hijas lesbianas.

Margarita Díaz Picasso, directora general de Igualdad de Género y No Discriminación del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables en Perú le declaró a BBC Mundo: “Lamentablemente es una práctica que tiene cierta recurrencia”.

Fuente:

Perú: “violaciones correctivas, el terrible método para curar” a las lesbianas

Este artículo fue publicado originalmente el 21 de agosto de 2015. Lo republicamos en ocasión de su premiación en los GLAAD Media Awards del pasado 2 de abril de 2016 como mejor artículo de periodismo digital en español.

 

Ocurre en Centroamérica donde un informe del grupo KIND concluye que la violencia sexual y de género que sufren las niñas y los menores LGTBI en Centroamérica les empujan a huir y marcan su ruta hacia Estados Unidos.

 

Niñas y menores LGTBI cruzan México para escapar de abusos sexuales y “violaciones correctivas”

Un informe del grupo KIND concluye que la violencia sexual y de género que sufren las niñas y los menores LGTBI en Centroamérica les empujan a huir y marcan su ruta hacia Estados UnidosAlgunas chicas LGBTI centroamericanas “han sido sometidas a una ‘violación correctiva” para “obligarlas a ‘actuar como una mujer”, según el estudio “El pandillero me dijo: ‘Vas a ser mía y de nadie más’.

 

Ocurrió en Argentina con el caso de Higui, que por defenderse terminó en la cárcel y aunque hay asido liberada, aún tiene que enfrentar a la justicia.

Y también sucede silenciosamente acá en Chile. La Agrupación Lésbica Rompiendo el Silencio viene denunciando esta realidad hace años ya. Recuerdo bien en una oportunidad, que su fundadora, Erika Montecinos, alertó que las violaciones correctivas ocurren en Chile, habló sobre un caso previo al de la niña lesbiana de 14 años, pero nadie que pudiese trabajar para crear más conciencia, políticas públicas y educación sobre esta cruda realidad la escuchó.

Hoy nos enteramos por la prensa de este caso desgarrador que tal como el caso de Sizakele y Solame en Sud África, acá en Chile fue víctima de una violación correctiva, pero con la diferencia que ella lo sobrevivió, para luego ser sometida a tortura y no en la calle por hombres desconocidos, asquerosos y fanáticos religiosos, sino que en su propio hogar, ella a sus 14 años fue violada por su propio padrastro, que lejos de respetar su derecho inherente de ser tal y como es, de ser protegida y respetada en todos sus derechos, el por el odio sembrado por este país hetero y cispatriarcal, la viola.  Luego, cuando ella probablemente pensó que se sentiría a salvo por haber salido de ese infierno, entra a otro peor, donde es su propio padre biológico, que, en vez de contenerla, ayudarla y buscarle ayuda psicológica para lidiar con todo este dolor, el también influenciado por el fanatismo anti-lésbico, la tortura físicamente, a correazos, castigándola y culpándola a ella, diciéndole que ella merecía ser violada por ser lesbiana.

¿Quién ayudará a esta niña trabajar este nivel de odio, de abuso de poder, de ser despojada de su propia voluntad, de recordar día tras día que los adultos responsables de su bien estar, la violaron, torturaron todo en base a corregir su orientación sexual?

Duele saber que ella probablemente no obtendrá justicia, ni una reparación que pueda devolverle su dignidad humana que se supone es un derecho inalienable, pero que estos dos tipos que no merecen ser sus padres le quitaron. Esto marcará el resto de su vida, no se puede dimensionar lo que debe estar sintiendo en este momento. Acá le falló este sistema hetero-cispatriarcal, le falló esta cultura de violación, le falló toda una sociedad, que sostiene el apartheid, el odio, la violencia y la invisibiliza.

El silencio ante este hecho de las autoridades es incomprensible, el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género aún no se ha pronunciado, menos lo hará el gobierno ya que sólo les interesa mostrar la inauguración de una nueva línea de metro y que presidente Piñera sea quién hace el primer recorrido.

Mientras el gobierno festeja la línea 3 del metro, impone la ley eduacional “justa” que sólo sostiene el apartheid en vez de derrumbarlo,¿cuántas niñas, niñes y niños LGBTQI estarán sufriendo violaciones correctivas y tortura en Chile? ¿Cuántos de elles no pueden denunciar? y ¿cuándo este Estado que está coludido con la Iglesia y otros grupos religiosos, se hará cargo de esta violencia?


Claudia Amigo


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