¿Tengo que creer la intención de diputada Camila Flores, sobre las ´disculpas´ a Carmen Hertz?: NO

¿Tengo que creerle?: NO.


Nobleza obliga a reconocer el “gesto”, pero al menos, yo no le creo a la diputada Camila Flores las “disculpas” que ofreció a la diputada Carmen Hertz.

Flores fue suficientemente certera en señalar que las víctimas de la dictadura chilena “no eran blancas palomas”, y no titubea asegurar que el dictador Pinochet fue un “estadista que salvó a Chile de ser un país como Cuba o Venezuela”.

¿Tengo que aceptar esas ofensas?: NO.

El pinochetismo duro y puro, ha dedicado su vida a humillar a personas de izquierda y, especialmente a nosotros quienes somos familiares de las víctimas de la dictadura criminal de Pinochet.

La podredumbre se apodera como una gangrena en estas personas para defender la “obra” del más cobarde genocida de latinoamérica y quizás del mundo, como lo fue Augusto Pinochet Pinochet Ugarte: Ladrón de mano larga para su propio bolsillo, aprovechador, oportunista, ególatra-mesiánico, matón, genocida y traficante ilegal de armas, empañando el nombre de Chile, todo por su cochino lucro personal. Tonto útil de USA coludido con la CIA, besador de crucifijos, hipócrita con ideales de cartón, el vendido cobarde más gran del mundo sobre una enorme pila de inocentes muertos, torturados y vejados con la crueldad cobarde de sus verdugos; “los pobres viejitos de Punta Peuco” a quienes la diputada Camila Flores idolatra.

Lo preocupante es constatar que la más dura derecha sigue convencida de que el golpe de Estado, las muertes que hubo y todas las violaciones a los derechos humanos de miles de compatriotas, fueron situaciones absolutamente necesarias y que además no fue tan agresiva la violencia ejercida por los militares, Pinochet y las Fuerzas Armadas. Eso es los pinochetistas dejan ver en sus misivas y pensamientos.

Lo que nos queda claro a la gran mayoría de chilenos es que la derecha ha tratado de vestirse de demócrata todos estos años, pero con esas mentalidades que tienen, se evidencia que el lobo sólo estaba disfrazado de oveja. Ello constituye la razón más profunda del por qué la ciudadanía, mayoritariamente no confía ni vota por la derecha en Chile, la encuentra cínica, oportunista, abusiva con el débil, intolerante, autoritaria y machista.

Hoy es difícil estar en los pantalones de la derecha chilena. El costo negativo de sus pensamientos resultan incuestionables más allá de que sus timoneles hayan intentando desmarcarse de lo que realmente son sus verdaderas caras fascistas.

Foto: Agencia UNO

¿Tengo que creerle el gesto de “perdón” de la diputada Camila Flores luego de haber ofendido gravemente a la diputada Carmen Hertz?

NO: No me pidan tanto: NO LE CREO NADA.


Felipe Henríquez Ordenes


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